Desordena la realidad
Imagina que entras en un mundo en el que la lengua y la realidad siguen reglas desconocidas: las palabras aparecen en un orden extraño, los seres que conocías se comportan de manera absurda y los hechos se relacionan de manera incomprensible.
Tu misión consiste en escribir un texto de unas cien palabras en el que reine la incoherencia. Puedes elegir entre incoherencia interna (los enunciados se contradicen, saltan de un tema a otro sin conexión o no se relacionan de manera lógica) e incoherencia externa (situaciones imposibles según nuestra experiencia o conocimiento de la realidad).
Pon un título a tu texto que destaque la incoherencia que contiene. Si quieres, añade una ilustración sobre el texto disparatado que has escrito.
A continuación, puedes leer un texto escrito por Julio Cortázar, uno de los escritores más innovadores de la literatura en español del siglo XX, y un fragmento de una obra de Lewis Carroll, seudónimo de Charles Dodgson, escritor y matemático inglés del siglo XIX.
Por escrito gallina una
Con lo que pasa es nosotras exaltante. Rápidamente del posesionado mundo hemos nos, hurra. Era un inofensivo aparentemente cohete lanzado Cañaveral americanos Cabo por los desde. Razones se desconocidas por órbita de la desvió, probablemente algo al rozar invisible la tierra devolvió a. Cresta nos cayó en la ¡paf!, y mutación golpe entramos de. Rápidamente la multiplicar aprendiendo de tabla estamos, dotadas muy literatura para la somos de historia, química menos un poco, desastre ahora hasta deportes, no importa pero: de será gallinas cosmos el, ¡carajo qué!
(Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos, 1967)
Al poco rato oyó un ruidito de pisadas a lo lejos, y se secó rápidamente los ojos para ver quién llegaba. Era el Conejo Blanco que volvía, espléndidamente vestido, con un par de guantes blancos de cabritilla en una mano y un gran abanico en la otra. Se acercaba trotando a toda prisa, mientras rezongaba para sí:
—¡Oh! ¡La Duquesa, la Duquesa! ¡Cómo se pondrá si la hago esperar!
(Lewis Carroll, Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, 1865)